11. Batatas
Las batatas son una fuente excelente de vitaminas A y C, además de ser ricas en fibra. Este tubérculo es fácil de digerir y puede ayudar a regular la digestión. Puedes cocinarlas al horno o hacer puré, convirtiéndolas en una opción reconfortante cuando no te sientes bien.
12. Pescado Graso
El pescado graso, como el salmón y la sardina, es rico en omega-3, que ayuda a reducir la inflamación en el cuerpo. Inclusión de estas fuentes de proteína en tu dieta no solo facilitará la recuperación, sino que también beneficiará tu salud a largo plazo.
Consejos Adicionales para una Recuperación Óptima
Además de consumir los alimentos mencionados, hay algunos consejos de salud que pueden ayudar a acelerar tu recuperación:
No tomar medicamentos con agua fría.
Evitar comidas pesadas después de las 8 p.m.
