5 zonas del cuerpo que casi nadie limpia bien (y que pueden afectar tu salud más de lo que crees)

Si hay mala higiene o humedad constante, pueden aparecer irritaciones, granitos e infecciones leves de la piel.

Cómo lavarlas bien
Usá jabón suave y enjuagá por completo, asegurando que no queden restos.

Seca muy bien la zona; la humedad atrapada empeora los olores y la irritación.

Si tenés piel sensible, probá desodorantes más simples, sin alcohol ni perfumes fuertes.

4. La ingle: una zona que requiere atención especial

La ingle tiene pliegues donde se acumulan:

sudor

calor

fricción

humedad

Ese ambiente favorece irritaciones conocidas como intertrigo, que a veces se complican con hongos o bacterias. Además, cuando la ingle molesta, muchas personas caminan diferente sin darse cuenta, causando dolores en cadera, rodillas o espalda.

Cómo mantenerla en buen estado
Usá jabones de pH equilibrado.

Lavá con suavidad, prestando atención a todos los pliegues.

Secá muy bien, sin dejar humedad.

Si sudás mucho, podés usar un talco específico recomendado por un profesional.

5. Los pies: la base de tu movilidad

Los pies suelen ser la parte más olvidada, pero son fundamentales para la estabilidad, el equilibrio y la independencia.

Con el tiempo, pueden aparecer:

piel seca y agrietada

humedad entre los dedos

hongos

uñas encarnadas

callos dolorosos

Estos problemas no son solo estéticos. El dolor y la incomodidad pueden hacer que una persona camine menos, se mueva con inseguridad o tenga más riesgo de caídas.