3. Carnes Rojas y Procesadas
La carne roja y embutidos como chorizo, longaniza o jamón contienen grasas saturadas y compuestos que favorecen la inflamación. Investigaciones vinculan su consumo frecuente con mayor riesgo de empeorar síntomas en artritis reumatoide.
Juan, un ingeniero de 58 años de Guadalajara, comía carne asada los fines de semana y notaba más dolor en las caderas. Al moderarla, caminaba con menos molestias. ¿Coincidencia? Los estudios sugieren que no. Y el siguiente podría estar en tu nevera ahora mismo…
4. Lácteos Enteros Ricos en Grasa
La caseína, una proteína presente en leche entera, queso y crema, puede desencadenar inflamación en personas sensibles. Aunque no afecta a todos por igual, algunos estudios indican que reducir lácteos grasos ayuda a disminuir el dolor articular.
¿Sientes hinchazón después de un quesillo o un café con crema? Podría no ser casualidad. Prueba versiones bajas en grasa o alternativas vegetales. Pero aquí viene uno que muchos pasan por alto…
5. Aceites Ricos en Omega-6 (como Maíz, Soja y Girasol)
Estos aceites, comunes en frituras, aderezos y comida procesada, desequilibran la proporción con omega-3, promoviendo inflamación. Investigaciones de universidades como Southampton señalan que el exceso de omega-6 aumenta el dolor en articulaciones.
