Subida brusca de glucosa.
Descarga fuerte de insulina.
Caída rápida de azúcar.
El cerebro, que recién está “despertando”, recibe primero un golpe de energía y luego un bajón.
Eso se siente como:
mareo entre el desayuno y media mañana,
visión borrosa,
sensación de cabeza hueca o “vacía”.
Después de los 60 la respuesta a la glucosa es más lenta e irregular, por eso estos picos afectan todavía más.
Qué hacer
Cambia los azúcares rápidos por proteína + fibra + grasa saludable.
Ejemplos:
yogur natural con semillas y fruta entera,
pan integral con palta/aguacate y huevo,
avena cocida con frutos secos.
Si te gusta algo dulce, que sea después de haber comido proteína y no como única base del desayuno.
El objetivo es darle al cerebro energía estable, no explosiones de azúcar.
Error 1: No incluir alimentos que ayudan a estabilizar la presión arterial
Este es el error más común y uno de los más ignorados.
Muchos mareos al levantarse, visión que se “apaga” por un instante o sensación de que el piso se inclina se deben a una presión arterial demasiado frágil, que sube y baja con facilidad.
Eso ocurre cuando la alimentación es pobre en:
Potasio (plátano/banana, espinaca, papa, legumbres, frutas frescas).
Magnesio (avena, cacao puro, semillas, frutos secos).
Sodio natural en cantidades adecuadas (caldos caseros, alimentos poco procesados), especialmente si sudas mucho o tomas diuréticos.
No se trata de comer más sal procesada, sino de darle al cuerpo los minerales correctos para que los vasos sanguíneos se mantengan firmes y el flujo al cerebro sea estable.
Qué hacer
Asegura cada día, aunque sea en porciones pequeñas:
1 fruta rica en potasio (banana, naranja, melón, etc.).
1 porción de verduras de hoja verde.
Alguna semilla o fruto seco.
Caldos caseros si tu médico no te ha indicado una dieta estricta sin sal.
Habla con tu médico si ya tomas medicación para la presión: los cambios en la dieta deben coordinarse con él.
Cuando estos alimentos aparecen de forma constante, la presión responde mejor y esos mareos breves suelen disminuir.
Cómo empezar a cambiar desde hoy
No tienes que corregir los 7 errores de golpe. Puedes:
Elegir uno o dos que reconozcas en tu rutina.
Trabajarlos durante 2–3 semanas.
Luego pasar al siguiente.
Por ejemplo:
Esta semana: tomar más agua y no ir a la cama justo después de cenar.
La próxima: mejorar el desayuno y levantarte cada 30–40 minutos.
Pequeños ajustes, repetidos cada día, son los que cambian de verdad la forma en que te sientes al levantarte y al caminar.
Aviso importante
Este artículo tiene fines educativos y no reemplaza la consulta con tu médico, neurólogo o cardiólogo.
Si tus mareos son intensos, aparecen de repente, se acompañan de visión doble, dificultad para hablar, dolor en el pecho, debilidad en un lado del cuerpo u otros síntomas preocupantes, busca atención médica de urgencia.
