Cuando una persona ronda constantemente tus pensamientos
Cuando alguien te atormenta constantemente, rara vez es casualidad.
Hay algo profundamente inquietante en alguien que vuelve una y otra vez a tus pensamientos.
No importa lo ocupado que estés.
No importa lo distraído que estés.
Reaparecen —silenciosamente, persistentemente— como si algo invisible los atrajera constantemente a tu conciencia.
A veces, el recuerdo es dulce y familiar.
Otras veces, te aprieta el pecho, despertando emociones indefinibles.
Finalmente, surge la pregunta:
¿Por qué esta persona? ¿Por qué ahora?
No es casualidad.
