La inflamación crónica es como un fuego lento en el cuerpo. Estudios muestran que ciertos ingredientes comunes promueven este estado, debilitando el sistema inmune y creando un entorno desfavorable para las células sanas.
Pero aquí viene lo bueno: tú puedes controlar gran parte de esto cambiando lo que pones en tu plato. ¿Estás listo para ver los culpables más comunes?
1. Azúcares Refinados y Jarabe de Maíz de Alta Fructosa: El Dulce que Engaña
Todos sabemos que el azúcar no es el mejor amigo de la salud, pero va más allá de las calorías extras.
Piensa en María, una mamá de Ciudad de México que cada tarde tomaba su refresco con el café. “Sentía que sin él no rendía”, cuenta. Lo que no sabía es que estos azúcares causan picos rápidos de insulina y favorecen la inflamación.
Investigaciones indican que un alto consumo de glucosa procesada promueve inflamación sistémica, debilitando las defensas naturales del cuerpo.
¿Crees que el azúcar mascabado es mejor? El cuerpo lo procesa de forma similar. Pero no te preocupes, hay formas deliciosas de endulzar sin riesgos.
El siguiente es aún más traicionero porque lo vemos como “proteína saludable” en el desayuno mexicano…
2. Embutidos y Carnes Procesadas: Ese Color Rosado Perfecto Tiene un Precio
Jamón, chorizo, salchichas, tocino… ¡Qué ricos son en una torta o con huevos!
