Acompaña los alimentos dulces con comidas, no en ayunas
Prioriza el descanso nocturno: dormir bien también protege los riñones
Revisa periódicamente tu función renal si tienes más de 60 años
Ajusta tus hábitos según tu salud, no según reglas genéricas
Cuidar tus riñones no depende de soluciones milagrosas, sino de decisiones diarias conscientes.
Lo que bebes hoy puede fortalecer tu salud futura… o deteriorarla en silencio. Elegir con información, escuchar a tu cuerpo y respetar sus cambios con la edad es una de las formas más inteligentes de envejecer con bienestar y autonomía.
