Haz ejercicios de fuerza adaptados a tu edad.
Evita largos períodos sin moverte.
Después de los 75, el cuerpo entra en una nueva etapa biológica.
Estos cambios no son fallas ni debilidades: son parte del diseño humano.
La diferencia está en conocerlos y adaptarse.
Comprender lo que ocurre te permite vivir con más estabilidad, autonomía y bienestar.
