Preparación:
Calentar el aceite en un recipiente.
Empapa una toalla en aceite caliente (asegúrate de que no esté demasiado caliente para evitar quemaduras).
Coloque una toalla sobre la zona dolorida del pie durante unos 15 a 20 minutos.
Beneficio:
La combinación de calor y componentes naturales del ajo y el clavo ayuda a mejorar la circulación sanguínea y aliviar la tensión muscular, proporcionando un alivio notable.
4. Baño de sales de Epsom para aliviar el dolor muscular
Ingredientes:
Sal de Epsom
Agua tibia
Preparación:
Llene la bañera con agua tibia.
Agregue 2-3 tazas de sal de Epsom.
Retirar sus pies durante 20-30 minutos.
Beneficio:
Los baños de sales de Epsom son conocidos por su capacidad para relajar los músculos y reducir la inflamación. Son ideales para aliviar el dolor muscular y articular.
