Cuando el daño no viene del cuerpo, sino de quienes te rodean

2. El aprovechador económico
Puede ser un hijo, un nieto, un amigo o una nueva pareja.
Te ve como una billetera con nombre.
Siempre tiene una emergencia, una deuda o una “oportunidad imperdible”.

No solo te quita dinero:
te quita independencia, tranquilidad y futuro.

3. El resentido que ajusta cuentas
Es aquella persona que usa tu edad como arma.
Te hace pagar errores del pasado una y otra vez.
Exige, reprocha, manipula y nunca es suficiente.

El mito que más daño hace: “La familia es lo primero”
La familia puede ser un refugio. O puede ser una herida abierta.

Nuestra cultura enseña:

“A la familia se le perdona todo.”

“La sangre tira.”

“A los hijos se les ayuda siempre.”
Pero no toda relación familiar es sana.
Y ser padre, madre o abuelo no significa convertirse en mártir.

Tienes derecho a poner límites.
Tienes derecho a decir “basta”.
Tienes derecho a no ser maltratado.