De acuerdo con el relato, tenía un refrán que aplicaba a su vida y a la de sus discípulos. Este era: “Mantén tranquilo tu corazón, siéntate como una tortuga, camina alegre como una paloma y duerme como un perro”. Su dieta básicamente estaba compuesta por arroz, hierbas y vino de arroz. A diario practicaba con sinceridad y dedicación sus ejercicios.
Li Ching Yuen tuvo una vida plena contando veintitrés esposas y ciento ochenta hijos. Murió el día seis de mayo de 1933, a sus doscientos cincuenta y seis años.
Secretos revelados
hombre más viejo del mundo
El discípulo de Li Ching que narro su historia al periódico comento que su maestro tenia hábitos muy marcados que cumplía al pie de la letra. Entre ellos se puede mencionar:
Horario rígido: Poseía una rutina horario muy detallada que no rompía nunca
Comía a horas especificas sin falla
