El último dígito del año en que naciste revela tu destino espiritual (y esto no es coincidencia en absoluto).

A primera vista puedes parecer inestable, pero en realidad vives en un estado de constante evolución.

1 — El líder que abre el camino

Energía de voluntad, liderazgo e innovación.

Estás aquí para inspirar y liderar, no para controlarlo todo.
Tu lección es aprender a confiar y delegar.
2 — El alma que sana silenciosamente

Vibración de armonía y equilibrio.

Tu don es la capacidad de reconciliar y sanar.

La lección principal es aprender a cuidarse.

3 — La voz que ilumina

Energía de creatividad y autoexpresión.