El Imperio Romano nunca realizaba censos en invierno. Los caminos se volvían peligrosos, embarrados e intransitables, sobre todo en las regiones montañosas. Los censos siempre se realizaban durante las estaciones secas y templadas.
Otra clara evidencia de que el nacimiento no ocurrió en diciembre.
El detalle oculto en Lucas que lo revela todo
La pista más precisa está en Lucas capítulo 1.
Zacarías, padre de Juan el Bautista, pertenecía a la división sacerdotal de Abías. Según 1 Crónicas 24, dicha división servía durante la octava semana del calendario judío, que corresponde aproximadamente a mediados de junio.
Después de completar su servicio, su esposa Elizabeth quedó embarazada.
Nueve meses después, alrededor de marzo o abril, nació Juan el Bautista.
A los seis meses de embarazo, el ángel Gabriel visitó a María. Esto sitúa la concepción de Jesús alrededor de septiembre.
Nueve meses después, Jesús habría nacido, entre finales de septiembre y principios de octubre.
La conexión con la Fiesta de los Tabernáculos
Este período coincide con la Fiesta de los Tabernáculos (Sucot), una de las celebraciones más importantes del calendario bíblico, que conmemora cuando Dios habitó entre su pueblo en el desierto.
