Los pasos correctos para evitar el desastre.
Quítese la ropa antes de usar lejía.
Siempre diluya bien el producto y manipúlelo con cuidado.
Opte por alternativas más suaves para la colada diaria.
Una mancha de lejía puede parecer irreversible, pero con un poco de conocimiento (y mucho cuidado), a menudo se puede minimizar o disimular inteligentemente, lo que demuestra que cuando se trata de lavar la ropa, una mancha de lejía no siempre significa una prenda arruinada.
