Las personas con esta característica suelen notar algo curioso en sus vidas:
Enfrentan pruebas más intensas que otros.
Experimentan pérdidas o traiciones que parecen demasiado duras.
Se sienten impulsadas a elegir lo correcto, incluso cuando eso les cuesta.
Sin embargo, junto a las dificultades aparece una sensación profunda de sentido. Como si, a pesar del dolor, todo tuviera un propósito.
Una vida más profunda, no necesariamente más fácil
Quienes tienen el dedo anular más largo que el índice muchas veces sienten que la vida les exige más. Pero también desarrollan una fortaleza interior extraordinaria.
Suelen:
No tolerar la mentira, incluso cuando sería más conveniente.
Ayudar sin esperar reconocimiento.
