No sabía que era esto 😨

Es por esa razón, el aspecto del estuche varía según el lugar: puede ser más claro u oscuro, rugoso o liso, camuflándose con la superficie donde se encuentra y pasando fácilmente desapercibido.

Estos pequeños estuches suelen hallarse en zonas que ellas identifican como protegidas del hogar, como esquinas, detrás de muebles, en techos altos o en áreas donde la limpieza no se realiza con frecuencia.

Allí, la larva avanza lentamente, asomando apenas una parte de su cuerpo para desplazarse y ocultándose de inmediato en su refugio. Esta conducta ha despertado el interés de expertos y observadores, ya que representa una estrategia de supervivencia extremadamente efectiva.
El ciclo vital de la polilla porta estuche comienza cuando la hembra adulta deposita entre 35 y 50 huevos cerca de fuentes de alimento.

Aproximadamente una semana después, los huevos eclosionan y emergen las larvas, que casi de inmediato empiezan a construir su estuche característico. Desde ese momento, su principal objetivo será alimentarse y crecer hasta completar su desarrollo.

Su dieta se basa en materiales que contienen queratina, una proteína presente en productos de origen animal. Por ello pueden alimentarse de lana, plumas, pieles, restos de insectos, papel e incluso partículas orgánicas presentes en el polvo del hogar, su consumo es bastante reducido, por lo que rara vez provocan daños.