¿Por qué visitar las tumbas si el alma ya no está allí?
Para muchas personas, visitar el cementerio es un acto cargado de emoción. Frente a una tumba, surgen palabras, lágrimas, silencios y oraciones. Muchos creen que allí pueden hablar con el alma de sus seres queridos, como si ese lugar fuera un punto de encuentro entre los vivos y los que partieron.
Sin embargo, desde la fe cristiana y a la luz de la Biblia, surge una verdad profunda que a veces cuesta aceptar: el alma ya no permanece en la tierra.
Entonces, ¿por qué seguimos yendo a las tumbas? ¿Tiene sentido este gesto si la persona amada ya no está allí? El padre Alejandro lo explica con claridad: visitar un cementerio no es para buscar al alma, sino para fortalecer la fe, la memoria y la esperanza en la vida eterna.
También, podrás visualizar todos estos conceptos en el siguiente vídeo del canal de Iam Con Dios:
¿Dónde está realmente el alma después de la muerte?
La Sagrada Escritura es clara en este punto. Cuando una persona muere, su cuerpo vuelve a la tierra, pero su alma regresa a Dios. El libro del Eclesiastés lo expresa de manera sencilla y contundente:
“Y el polvo vuelve a la tierra, como era, y el espíritu vuelve a Dios que lo dio”.
