En una olla pequeña, calienta el agua hasta que hierva (o usa agua caliente a 90–95°C si usas tetera eléctrica).
Añadir los clavos:
Agrega los clavos de olor enteros al agua hirviendo.
Si prefieres un sabor más intenso, puedes machacar ligeramente los clavos antes de añadirlos (liberarán más aceites esenciales).
Infusionar:
Baja el fuego y deja reposar los clavos en el agua caliente por 5–10 minutos (menos tiempo para un sabor suave, más para uno intenso y medicinal).
Tapa la olla para evitar que se evaporen los aceites aromáticos.
Colar y servir:
Usa un colador fino para retirar los clavos.
Vierte el té en una taza y añade miel o azúcar al gusto (opcional).
