Reflexiones espirituales sobre el significado de tener gatos en casa.

8. Vigilancia espiritual y lucha interior
El gato es un vigilante nocturno y un cazador paciente. Esto simboliza la vigilancia espiritual:

Estar atentos a las tentaciones.

No descuidar la vida interior.

Eliminar los “pequeños pecados” antes de que se multipliquen.

La vida espiritual no se sostiene con grandes gestos ocasionales, sino con fidelidad diaria en lo pequeño.

9. Paciencia, perseverancia y tiempo de Dios
Un gato puede esperar horas sin moverse hasta el momento exacto. Esta actitud enseña que la vida espiritual no es una carrera rápida, sino un camino de constancia. Dios actúa a su tiempo, no al nuestro.

La verdadera fe sabe esperar sin desesperarse.

10. Mansedumbre y fortaleza
El gato camina suavemente con las garras retraídas, pero sabe defenderse cuando es necesario. Esto refleja el equilibrio espiritual:

Mansedumbre sin debilidad.

Fortaleza sin agresividad.

El creyente está llamado a vivir en paz, pero sin renunciar a la verdad ni a la defensa del bien.