No mires el reloj.
No mires a los demás.
No te quedes vacío.
Mira a Cristo… y dile algo desde el corazón.
Porque, como decía Padre Pío:
“Es más fácil que el mundo sobreviva sin el sol, que sin la Santa Misa”.

No mires el reloj.
No mires a los demás.
No te quedes vacío.
Mira a Cristo… y dile algo desde el corazón.
Porque, como decía Padre Pío:
“Es más fácil que el mundo sobreviva sin el sol, que sin la Santa Misa”.