Busca apoyo en tu entorno cercano antes de soluciones extremas.
Mantén tu salud física lo mejor posible: es la base de todo.
Cultiva vínculos hoy, no cuando ya sea urgente.
Acepta ayuda sin culpa, pero sin perder tu voz.
Conclusión
Si ya no puedes vivir completamente solo, eso no significa que tu única salida sea un hogar de ancianos.
A veces, la respuesta no está en una institución, sino en reconstruir la forma de vivir en comunidad.
Tengo 75 años. Vivo solo.
Pero no estoy solo.
Y sigo viviendo en mis propios términos.
