Repara tejidos dañados.
Suaviza la textura de la piel.
Uniformiza el tono facial.
Retrasa los signos visibles del envejecimiento.
Propiedades del tomate (en recuadro)
Propiedad Acción sobre la piel
Licopeno Antioxidante que rejuvenece y protege las células
Vitamina C Estimula colágeno y aclara manchas
Vitamina A Regenera tejidos y combate el acné
Ácido málico Exfoliante natural suave
Agua y potasio Hidratación y elasticidad
Antocianinas Protegen del estrés oxidativo
Zinc Controla el exceso de grasa
Testimonios de personas que lo han probado
María Gómez, 42 años:
“Llevo un mes usando la mascarilla de tomate y mi piel luce más clara, suave y luminosa. Las manchas del sol han desaparecido casi por completo.”
Ana Rodríguez, 37 años:
“Probé muchas cremas caras sin resultados, pero el tomate con miel fue lo único que me funcionó para las arrugas finas y las manchas del embarazo.”
