Después de los 60:
tenemos menos sensación de sed,
la sangre se vuelve un poco más espesa cuando falta agua,
la presión se vuelve inestable.
Resultado: mareo al levantarse, visión nublada, pasos débiles.
El exceso de café, té fuerte o infusiones diuréticas empeora la deshidratación y, si además tomas medicación para la presión o diuréticos, el mareo se multiplica.
Qué hacer
Mantén una meta sencilla: 6–8 vasos de agua al día, repartidos.
Por cada taza de café o té, intenta sumar un vaso de agua.
Ten una botellita a la vista: lo que se ve, se toma.
Si te levantas mucho de noche al baño, concentra la mayor parte del agua en la mañana y la tarde.
Error 4: Respirar de forma superficial y rápida todo el día
No hace falta sentir “falta de aire” para respirar mal.
Cuando estás concentrado, preocupado o mucho tiempo sentado:
respiras corto, desde la parte alta del pecho,
el diafragma casi no se mueve,
el cuello y los hombros hacen un trabajo que no les corresponde.
