Bebidas que pueden ayudar a cuidar la salud renal en adultos mayores y cuáles conviene evitar.

3. Leche de vaca (incluso descremada)
Después de los 60 años, la leche puede convertirse en una carga renal debido a su contenido de:

Proteína animal (aumenta la hiperfiltración)

Fósforo (endurece arterias y debilita huesos)

Potasio (riesgo de arritmias si se acumula)

La leche descremada no es más segura: suele contener incluso más potasio que la entera.
4. Alcohol

El alcohol deshidrata, eleva la presión arterial y reduce el flujo sanguíneo renal.
Aunque exista el mito de “una copa diaria”, el margen seguro es mínimo y difícil de sostener en la práctica. En personas con proteinuria, hipertensión, diabetes o enfermedad renal, cualquier cantidad puede empeorar el daño.