3. Calentar el aceite:
Llene una olla o sartén profunda con 1 a 2 pulgadas de aceite y caliéntela a 350–375 °F (175–190 °C).
4. Cubrir y freír los champiñones:
Sumerja cada hongo en la masa, dejando escurrir el exceso.
Coloque con cuidado unos cuantos hongos en el aceite caliente (no los amontone).
Freír durante 2-3 minutos hasta que estén dorados y crujientes.
Retirar con una espumadera y escurrir sobre un plato forrado con papel absorbente.
5. Servir caliente:
