Durante estos períodos de transición, reevaluamos lo que habíamos pasado por alto. Puede que representes algo que ahora comprendemos con mayor claridad: una pérdida, una lección o una faceta de nosotros mismos que ya no ignoramos.
5. Tu ausencia se siente con más intensidad ahora.
La gratitud suele llegar tarde.
Tu forma de escuchar.
La calma que aportaste.
La sensación de seguridad que brindaste.
Cuando esa presencia desaparece, la ausencia se vuelve innegable y sus pensamientos regresan a ti.
6. La conexión es más profunda que la lógica.
No todas las relaciones son superficiales.
Algunas conexiones son más profundas; trascienden el tiempo, la distancia y el contacto diario. Estas conexiones no siempre están destinadas a durar para siempre, pero sí a dejar huella.
Si alguien te persigue sin razón aparente, podría ser porque esa conexión sigue activa a un nivel más profundo.
7. Algo se está gestando para ti.
