Su padre, Jad Issa es un hombre con síndrome de Down de 46 años, originario de Siria, que ha roto todas las barreras en torno a esta enfermedad, formando una familia llena de amor con la que logró brindarle educación a su hijo que ahora es un gran dentista.
Para Jad, no sólo era su condición de tener un cromosoma extra lo que hacía que encontrar el amor y lograr formar una familia fuera más difícil para él, sino que también vivir en un país que ha sido azotado por la guerra.
Sin embargo los planes para su vida eran diferentes, mientras trabajaba en el campo, Jad conoció a Samir, la mujer que se convertiría en esposa y la madre de su hijo, traspasando todas las barreras del amor.
Sader Issa, el dentista hijo de un padre con síndrome de Down
En 1997, la fuerza de su enamoramiento dio frutos y trajeron al mundo un pequeño aún con el miedo de que pudiera padecer la misma enfermedad de su padre, fue así como nació Sader, un niño completamente sano que traería la alegría a su hogar.
