Las proteínas que ponen en riesgo tus riñones: guía vital para adultos mayores
Imagina despertar con esa fatiga que no se va ni con un buen descanso, o notar que tus tobillos se hinchan sin razón aparente, mientras disfrutas de un rico asado familiar. Muchos adultos mayores en México sentimos eso y lo atribuimos solo a la edad, pero a menudo el culpable está en lo que comemos todos los días. Nuestros riñones, esos filtros incansables que limpian la sangre, se vuelven más delicados con los años, y ciertas proteínas que parecen inofensivas pueden sobrecargarlos, generando desechos difíciles de eliminar. Pero aquí viene la buena noticia: no tienes que renunciar al placer de una buena comida, solo aprender a elegir mejor. Quédate hasta el final, porque te revelaré alternativas deliciosas y seguras que te devolverán energía y tranquilidad, sin sacrificar el sabor de nuestra cocina mexicana.
¿Por qué las proteínas pueden afectar tus riñones después de los 60?
Con la edad, la función renal disminuye naturalmente, y el exceso de ciertas proteínas obliga a los riñones a trabajar más duro. Estudios de organizaciones como la National Kidney Foundation indican que un consumo alto de proteínas animales puede generar más desechos nitrogenados, lo que aumenta la presión en los filtros renales (glomérulos). Esto no significa eliminar la proteína –¡es esencial para mantener músculos y energía!–, sino optar por fuentes más gentiles.
