Arquitectura del sueño: Algunos estudios sugieren que las mujeres tienden a tener un sueño más ligero y se despiertan con más facilidad que los hombres, por lo que necesitan más tiempo en la cama para alcanzar el mismo nivel de restauración.
2. La “Carga Mental” y el Estrés Psicológico
Este es a menudo el factor más importante. La “carga mental” se refiere a la planificación invisible y constante necesaria para administrar un hogar y una familia.
La esposa/madre suele ser la “gerente del hogar”: Es quien recuerda las citas del médico, los cumpleaños, compra los regalos, planifica las comidas, sabe qué falta en la nevera, organiza las actividades de los niños, etc. Esta planificación constante es mentalmente agotadora y puede dificultar “desconectar” el cerebro para conciliar el sueño.
Mayor tendencia a la rumiación: Las mujeres son estadísticamente más propensas a dar vueltas a los problemas y preocupaciones (rumiación) antes de dormir, lo que afecta la calidad del sueño.
