Un error espiritual frecuente entre los católicos y la importancia de la reflexión personal.

En muchos casos, no hay mala intención consciente, pero el daño igual ocurre.
Cuándo se vuelve un pecado grave

No todo comentario es igual. Este pecado se vuelve grave cuando:

Se habla de faltas importantes (infidelidad, delitos, adicciones, pecados serios).

Se daña seriamente la reputación de alguien.

Se hace sabiendo que está mal y aun así se elige hacerlo.

Cuando se miente o se inventa algo para perjudicar, la falta es aún mayor.
Cómo empezar a cambiar

Dominar la lengua no es fácil, pero es posible con disciplina y conciencia. Algunas prácticas fundamentales:

Examinar cada día cómo hablamos de los demás.

Evitar conversaciones sobre personas ausentes.

No participar en chismes ni comentarios destructivos.

Pensar antes de hablar: ¿es verdad, es necesario, es caritativo?